Este postre se fija en la memoria. Una tradición que ha pasado de generación en generación. Cuando le prepares este postre a tus hijos, amigos o enamorado, les estarás dando verdadero cariño con cada bocado.
1 taza de azúcar
1 cucharada pequeña de sal
1 taza de harina self rising
8 huevos
1 cucharada de vainilla
2 latas de dulce de leche
1 taza de nuez molida
Preparación
Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.
Separar la yema de la claras de los 8 huevos.
Vaciar las claras en una mezcladora y mezclarlas a punto de nieve (merengue).
Mientras se mezclan ir vaciando lentamente la taza de azúcar. Agregar las yemas de dos en dos y seguir mezclando. Agregar la cucharada de vainilla.
Aparte cernir la taza de harina. Mezclar la harina lentamente con el merengue. Agregar la sal.
Colocar un poco de aceite en una bandeja de hornear de 5 pulgadas de hondo. Vaciar la mezcla en la bandeja y meterlo al horno precalentado.
Hornear durante 35 minutos a 350 grados
Una vez horneado, dejar dejar enfriar el bizcocho. Rebanar por la mitad. Agregar el dulce de leche con una espátula, después sellar con nuez molida la primera capa. Tapar y repetir.
Cubrir el bizcocho en su totalidad con dulce de leche, con opción de regar nueces sobre la superficie. Desde tener uso de razón he disfrutado de este bizcocho que aunque un poco empalagoso es exquisito
PROVECHO...<3
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